Los compradores mexicanos están entre los más activos en la preventa de Miami. La pregunta no es si puede ser propietario. Es cómo le conviene serlo.
Escrita para lectores en México, esté usted en la Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara. La firma atiende en español y en inglés. Read this note in English.
Un ciudadano mexicano puede tener un departamento en Miami sin ningún requisito de ciudadanía ni de residencia, ya sea a su nombre o a través de una sociedad. Es terreno conocido y muy transitado; compradores mexicanos lo hacen todo el tiempo.
La decisión de peso es cómo lo tiene. A nombre propio es directo y sencillo. A través de una entidad, ya sea estadounidense o del extranjero, cambia la privacidad, la responsabilidad y el tratamiento fiscal. La exposición al impuesto sucesorio estadounidense es lo que más sorprende a quien compra por primera vez del otro lado de la frontera, y sale mucho más barato planearlo que descubrirlo.
La firma no da asesoría legal ni fiscal, ni quiere darla. Lo que sí hace es exponer el terreno con honestidad y con tiempo, para que llegue a la conversación con su asesor sabiendo ya qué preguntar para su propia situación.
La ventaja de trabajar con la firma es el momento. Aprende cómo la estructura y los impuestos moldean la compra mientras todas las opciones siguen abiertas, no después del contrato, y contrata al abogado indicado para sus circunstancias antes de comprometerse.